Estaba pensando...mía, sólo mía. Parece que al salir de casa cada día, olvidamos que es nuestra. La rutina siempre va de nuestra mano, es prácticamente inevitable. Vamos por el camino de siempre hacia el trabajo o la universidad pensando en las cosas que tenemos que hacer cuando salgamos, repasando si cogimos todos los apuntes que necesitamos, si hicimos los recados que teníamos pendientes, a quién tenemos que llamar después, etc. Estar en la uni, en nuestro caso, es ya la rutina en su estado más puro. Tan sólo un tránsito entre aulas que nos secuestran durante algunas horas y nos esculpen el cerebro para crear una correcta, que no bonita, figura. Y cada golpe duele, y cada minuto cuenta, y cada segundo cuesta. Comemos, quedamos, estudiamos, entrenamos, salimos, charlamos, compramos, comemos, dormimos...Pensamos, algunos, en algún día dejar todo eso atrás, aunque sabemos muy bien que ese día no será hoy, ni mañana, ni este año. Pero, ¿y si al final lo hacemos? Ese día será un hoy no?, habrá sido un mañana y será algún año. Y no es que nos levantemos y tengamos que coger una mochila como en las pelis, unas botas como en las pelis, un pañuelo en la cabeza como en las pelis, dejar todo como en las pelis, caminar sin rumbo y hacia delante como en las pelis, no...Es coger la mochila, esa que llevas desde hace años y que muchas veces se queda pequeña, los pantalones de basket (que son los más cómodos) de kipsta, el pañuelo que nos ponemos para estar por casa (esas cosas tan cómodas con las que no dejamos que nos vean los demás...¿por qué?), dejar el camino de siempre, dejar los apuntes, dejar las aulas frías y feas en las cuales hay cuerpos y no mentes, cerebros y no pensamientos, amor y no por las clases. Y caminar hacia donde queramos, hacia donde realmente nos haga ilusión. Todo lugar en el mundo es alcanzable y su lejanía es relativa a nuestra posición...cada día que nos movamos para conseguirlo, estaremos más cerca.
¿Tiene esto algún sentido? Parecen frases sueltas...falta cohesión. Da igual. En mi mente está muy claro. Haré esto, lo haré porque es lo que tengo que hacer ahora. Lo haré porque estoy segura de que me servirá. Lo haré porque ahora puedo hacerlo. Lo haré y aprenderé de lo que hago. Pero...me voy a ir. Nos vamos a ir. Y sentiré que soy libre cuando vea las sombras entrelazadas en un lugar donde no hay nada, sólo mis ganas de estar allí.
Olvidamos que la vida es nuestra y que ser libres...implica sentirlo.