Somos algo complejo, efímero como las estrellas fugaces, pero intensos como la luz del sol. Nos trabamos con lo más mínimo, cayendo en agujeros negros de los que creemos que no podemos salir y en un instante, a veces un amigo...a veces un familiar...a veces nosotros mismos, nos hacen ver una luz, por la que volver a la superficie. Algo gracioso, cuando observamos desde años futuros lo que hacíamos en un pasado, "CoMo EsCrIbIr AsII, jKajkAJKakJKa"...o algo triste, cuando sentimentales perdidos, recordamos en el fuego los amigos que hemos ido teniendo desde pequeños. Somos algo irresistible...6.000 millones de personas, alguien tiene que haber en este mundo para enamorarse de cada uno. Algo precioso, que a la luz de la luna consigue hacer brillar sus ojos cuando mira a quien tanto le gusta observar. Algo sencillo, que pasa 9 meses estudiando para luego tener 3 meses de libertad, amistad, fiesta, felicidad, amor, cariño, locura, nostalgia, novedad...para recapacitar, para enamorarse, para vivir, para soñar, para reír, para hablar, para querer y ser querido...
Pues si bien el ser humano es complejo y difícil de entender, los adolescentes entre 15 y 16 años...son el mayor exponente de complejidad.
¿CÓMO PODEMOS MONTARNOS TANTOS TRABES EN UNA CABECITA TAN INSIGNIFICANTE?
Solo me quedo feliz...porque sé, que tanto trabe y tontería...se compensa con el "no importa".
Porque nada importa, si tienes una mejor amiga que siempre es la mejor chica del mundo! =) ...y que te hace ver cuando estabas equivocada...y que te devuelve toda la ilusión del mundo como a una niña pequeña que juega en el parque.
Porque nada importa, si tienes tanta gente al rededor...en la que confías plenamente y sabes que confían en ti.
Porque nada importa, si hay algo por lo que sonreír cuando estás sola, por lo que pasarte horas y horas pensando...
Porque nada importa, si eres feliz.
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