Escribir, algo fascinante. Plasmar las palabras que la cabeza te dicta y corregirlas cuando la razón o el corazón no están de acuerdo. Mover los dedos en secuencias determinadas que describan sentimientos en palabras tan simples como "
alegría" o personas con adjetivos como "
imprescindible". En el fondo, simplemente palabras. Pero palabras que a todos, en algún momento u otro nos llegan al corazón. A veces porque sabes que quien las escribe, las escribió para que las leyeras. Otras veces, porque te sientes identificado. Incluso nos llegan a impactar por alguna razón que desconocemos. Y muchas veces, medio segundo después de leerlas se han borrado de nuestra memoria ya que no generan ninguna sensación. Qué difícil sería, sin embargo, sin palabras. Claro que están esas personas, esos individuos con los que cruzar una mirada significa mucho más que un millón de palabras...Pero todos y cada uno de nosotros, hemos o habremos de admitir en algún momento que un día, en la pantalla del móvil o del ordenador, a pesar de ser simples palabras, vacías en cuanto a entonación o presencia se refiere, leímos algo que nos hizo sonreír.
Evidentemente, no hablo de ninguna declaración, o del mensaje rutinario que te manda el o la colega, ni siquiera de una entrada en la que alguien diga lo mucho que te ama...no, hablo de algo mucho más simple, más pequeño, más claro...más directo. Hablo de la tontería más grande, como puede ser que un amigo te escriba: "Bue..."
P.D: Jajaja, tonterías...pero oye! dan para una entrada nueva. Pronto =)
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