27 oct 2012

Y eso que el reloj no se ha parado

Verle sería cada día el mejor regalo de cumpleaños, la mejor recompensa por el esfuerzo para la uni, el mejor remedio contra las gripes y catarros de la ciudad, el mejor final para cada día, el mejor principio. Verle es lo que llevo queriendo desde que no lo veo. La última imagen real que tengo de él es tras una cristalera, rodeado de enanos y no tan enanos con camisetas blancas pintadas con colores. No digo que sea una mala imagen, de hecho es genial, pero dos meses después de eso necesito una nueva. Y si ya tan fuerte e importante es el verle...el poder tocarle, darle un abrazo, darle un beso, mirarlo a los ojos y sonreír como si fuese verano...
Dos meses. Dijimos que si conseguíamos esto...pues aquí estamos...y aquí te espero.
Te echo de menos

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